Vino de semeruco artesanal en El Román, tradición y sabor de Falcón
En El Román, un pequeño caserío cercano a Jadacaquiva, la visita gira en torno a un producto muy especial: el vino de semeruco artesanal. El profesor Armando Martínez eligió estas tierras de la península de Paraguaná para su retiro y las convirtió en el escenario de un proyecto vitivinícola singular, basado en este árbol típico de las zonas secas cuyo fruto rojo se cosecha dos veces al año. A partir de ensayos, errores y conocimientos de química, fue afinando el proceso hasta obtener un vino dorado, de carácter frutal y persistente en boca. La producción es aún limitada, con apenas mil litros anuales que se distribuyen en Falcón y han llegado incluso a Europa, pero con una fuerte carga simbólica para la zona. Como resume Armando, este proyecto “hace sonar el nombre de El Román en otras latitudes y así comienza a conocerse Venezuela a través de nuestro suelo y la productividad de su gente”.