Precios elevados, relación calidad-precio y sistema de turnos
Aunque la calidad de la cocina convence, varios comentarios apuntan a unos precios altos y a ciertas políticas que generan opiniones encontradas. Un viajero detalla que la carta de vinos es amplia pero con referencias a partir de 18 euros y considera que “el precio final acaba subiendo, unos 25 euros por persona, pero vale la pena por el lugar y por su cocina”. Otros, sin embargo, ven las tarifas como exageradas, sobre todo en los gin-tonics, donde se menciona un coste de 9 euros y la sensación de que las tónicas no se sirven completas. También se critica el sistema de turnos para cenar: una vez cumplido el horario, se debe abandonar la mesa incluso si se quiere alargar la velada con cócteles, lo que obliga a seguir en la barra y puede resultar incómodo para quienes buscan una experiencia más relajada.