El legado romano y musulmán en la puerta del Alcázar de Carmona
El Muro de la Cortina ilustra con claridad el diálogo entre el legado romano y el musulmán en Carmona. Un viajero explica cómo la puerta original, de época romana, se levantaba muy alta y funcionaba como acceso a un templo de culto. Siglos después, la llegada de los árabes transformó por completo el uso del espacio: consideraron desproporcionada aquella puerta monumental y levantaron una más pequeña, adaptada a las necesidades del momento. Además, aprovecharon el cercano patio como aljibe para recoger el agua de lluvia, integrando la arquitectura heredada en un sistema práctico de abastecimiento. Esta mezcla de función defensiva, religiosa y cotidiana resume bien el peso que tuvieron ambas culturas en la configuración actual del Alcázar de la Puerta de Sevilla.