Relación calidad-precio y experiencia de darse un capricho
Más allá de la carta, quienes han pasado por El Consejero del Rey destacan que no es un restaurante especialmente barato, pero sí muy ajustado a lo que ofrece. La idea de convertir la comida en un pequeño capricho aparece como un hilo conductor en la experiencia, con la sensación de que el desembolso está plenamente justificado por la calidad de la cocina y el conjunto de la visita. La relación calidad-precio se define como muy buena, lo que invita a reservarlo para ocasiones especiales o para darse un homenaje gastronómico en Valladolid. En palabras de Iván Ugarte Castro, «sin ser un local barato su relación calidad precio es buenísima. Daros un capricho y pasaros a comer. No defrauda», una invitación directa que transmite confianza y anima a probarlo.