Comida mediterránea y sangría en un chiringuito con encanto en cala Gracioneta
En este pequeño rincón de Sant Antoni de Portmany, la gastronomía se lleva gran parte del protagonismo. La experiencia se centra en una cocina mediterránea sencilla pero muy bien ejecutada, donde “todo lo que probamos estaba excelente”, desde los platos principales hasta la sangría de vino blanco, que varios viajeros destacarían sin dudar. El precio mínimo ronda los 25 euros por persona, una cifra que se percibe razonable en relación con la calidad del producto y el entorno privilegiado frente al mar. El ambiente relajado del chiringuito invita a alargar la sobremesa, con un servicio cercano y atento que contribuye a que la comida se disfrute todavía más. Comer aquí no parece ser un problema de disponibilidad, sobre todo si se llega fuera de las horas punta, lo que facilita improvisar una comida frente a una cala que muchos describen como diminuta y encantadora.