Subida a la iglesia de El Cerrillo y mirador con vistas a San Cristóbal
En El Cerrillo, la experiencia empieza mucho antes de llegar a la iglesia. El templo se alza sobre una pequeña colina al sur del centro histórico y, para alcanzarlo, hay que subir una larga escalinata. Este esfuerzo se convierte en parte del encanto del lugar, aunque conviene tener en cuenta el calor de las horas centrales del día. Un detalle muy valorado es la presencia de bancos en el camino, que permiten ir haciendo pausas y tomarse la subida con calma, algo especialmente útil para personas con menor resistencia física o si se visita en plena tarde. Al alcanzar la parte alta de la colina, el esfuerzo se ve recompensado con una panorámica que muchos describen como una vista impresionante de San Cristóbal de Las Casas, con los tejados de la ciudad extendiéndose a los pies de la iglesia.