Historia y origen del Hospital del Pozo Santo y su beaterio franciscano
Más allá de su dimensión espiritual, el Hospital del Pozo Santo conserva una historia ligada a la caridad y a la vida religiosa femenina en Sevilla. Según se cuenta, el nombre popular corresponde al Beaterio de Terciarias Franciscanas, que en 1946 se transformó en congregación religiosa de derecho diocesano. Su fundación se debe a dos viudas, Marta de Jesús y Beatriz Jerónima de la Concepción, que tras ejercer labores caritativas en otros lugares se establecieron primero en una casa cedida en la calle Venera y, más tarde, en el solar adquirido en 1667 donde hoy se levanta el antiguo hospital. Dedicado a enfermas e impedidas y propiedad de la orden desde 1679, el edificio guarda también la memoria de sus fundadoras, cuyos restos reposan en el muro lateral derecho de la capilla. Este trasfondo histórico aporta un valor añadido a la visita y ayuda a entender el fuerte vínculo del lugar con la atención a los más vulnerables.