Historia y simbolismo de la escultura Diosa de la Fortuna en Ciudad de México
La Diosa de la Fortuna de Ciudad de México no es solo una estatua decorativa frente a la Lotería Nacional, sino un homenaje cargado de mito y simbolismo. El texto de la placa recuerda cómo la idea de la suerte y del destino acompaña a la humanidad desde tiempos antiguos y rescata la leyenda de la “hija predilecta de Júpiter”, capaz de conceder deseos a quien logre atraparla en su camino. Esta figura femenina sostiene el cuerno de la abundancia, lo que refuerza su vínculo con la prosperidad y la esperanza de buena fortuna. La obra, firmada por el escultor Ricardo Ponzanelli, está realizada en bronce mediante fundición a la cera perdida, alcanza los 2,60 metros de altura y data de 2010, detalles que ayudan a entenderla como una pieza contemporánea que dialoga con tradiciones mitológicas muy antiguas. Para quienes pasean por la zona, se convierte en un símbolo urbano que invita a “cortejar al azar”.