Café y helados frente a la mezquita en Famagusta
En un día especialmente sofocante en Famagusta, este café aparece en el relato de los viajeros como un alto en el camino para combatir el calor a base de agua, zumos, cafés, alguna cerveza y la tentación de un helado. La ubicación resulta uno de sus puntos fuertes, ya que cuenta con una terraza desde la que se puede contemplar una mezquita muy bonita justo enfrente, lo que convierte la parada en una experiencia también visual durante el paseo por la ciudad. Sin embargo, la experiencia con el café no estuvo a la altura de las expectativas. La intención inicial era disfrutar de un expreso y después de un helado para recuperar energía y refrescarse, pero tras probar lo que se servía como expreso, el viajero decidió no pedir nada más y concluye de forma tajante que “el expreso no podía estar más malo…”. La sensación final es la de un lugar bien situado para descansar y disfrutar de las vistas, pero donde el café no convence en absoluto a quienes buscan un buen expreso.