Cocina de pescado abundante y variada en Osteria Da Salvo Costa Azzurra
En Osteria Da Salvo Costa Azzurra la estética del local pasa a un segundo plano frente a una cocina de pescado que sorprende por su variedad y generosidad. Los viajeros describen una carta casi inabarcable, con cerca de 80 propuestas donde mandan los productos del mar: crustáceos, salsas de pescado, langosta asada y múltiples preparaciones de calamares que convierten la comida en “un festival”. El propietario juega un papel clave en la experiencia, ya que aconseja con cercanía sobre los antipasti y ayuda a elegir entre tantas opciones. La sensación general es de salir más que saciado, hasta el punto de que, como comenta uno de los comensales, si se es capaz de seguir comiendo después de un plato es que realmente se tenía mucha hambre. A esta abundancia se suman unos precios que se consideran muy razonables para Milán, lo que refuerza la idea de un restaurante sencillo de ambiente, pero muy sólido en cocina y relación calidad-precio.