Leyenda y curiosa torre inclinada de la Église Saint-Guillaume en Estrasburgo
En torno a la Église Saint-Guillaume de Estrasburgo circula una de esas anécdotas que se recuerdan tanto como la propia visita. Un viajero cuenta cómo, durante un paseo en barco por el río, la guía señaló una iglesia cuya torre aparece visiblemente torcida y explicó la pintoresca historia que la rodea. Según esta narración popular, el arquitecto era tan aficionado a la bebida que el resultado de su trabajo fue una torre desviada, algo que los habitantes no pasaron por alto. El relato continúa de forma casi novelesca con la decisión de castigarlo, dejando que el río dictara su suerte. Más allá de su veracidad histórica, este tipo de leyendas añade un punto de humor y misterio a la contemplación del edificio, hasta el punto de que el viajero reconoce que se “hartó de reír” al escuchar la historia desde el barco.