Crucero de piedra en el Largo Eça de Queiroz: un pequeño monumento cuidado con mimo
En el corazón de Póvoa de Varzim, a medio camino entre la plaza de Almada y el Museo de Etnografía e Historia, se abre una pequeña plazoleta dedicada al poeta Eça de Queiroz donde destaca un crucero de piedra de formas sencillas. Los viajeros lo describen como un monumento humilde pero muy bien conservado, integrado en la vida cotidiana del barrio. Llama la atención el cuidado que recibe, hasta el punto de encontrar a una vecina limpiándolo y colocándole flores naturales, un gesto que transmite el aprecio local por este símbolo religioso y urbano. Frente al crucero, una fuente del siglo XIX recubierta de azulejos completa el conjunto y aporta un aire tradicional que refuerza el encanto del lugar como rincón pausado entre dos puntos clave del centro.