Arquitectura barroca del convento y pinturas de Paolo de Mattei
En el Convento y Santuario de Nuestra Señora del Milagro destaca una pequeña iglesia de nave única con capillas entre contrafuertes que conserva todo el sabor del barroco valenciano. La decoración de la capilla mayor y del resto del templo se sitúa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, con estucos que imitan el mármol y abundantes dorados que aportan una sensación de riqueza y solemnidad pese a las reducidas dimensiones del espacio. Además, los viajeros subrayan la presencia de obras de Paolo de Mattei en la nave y en las dos capillas laterales, una colección encargada en su día por el conde Francisco de Benavides y donada al convento en 1697, que añade un interés artístico notable a la visita.