Dulces conventuales del Convento de San Cristóbal en Ibiza
El Convento de San Cristóbal se ha ganado un lugar especial entre quienes suben la cuesta hacia la catedral de Ibiza gracias a sus famosos dulces elaborados por las monjas agustinas de clausura. Más que una simple parada, muchos lo viven como una pequeña recompensa en mitad del ascenso. Según cuentan los viajeros, aquí se preparan exquisitos dulces conventuales que van cambiando según el día de la semana, lo que invita a repetir visita para probar distintas especialidades. Se menciona, por ejemplo, que “los viernes, coca de San Cristóbal; los sábados, coca de chocolate”, una rotación que añade un punto de sorpresa y hace la experiencia aún más apetecible. La información sobre qué se ofrece cada día está publicada en la puerta y el sistema de compra es sencillo: basta con llamar al timbre situado junto a la entrada del convento y esperar a ser atendido desde dentro, conservando ese aire discreto y tradicional tan propio de los conventos de clausura.