Historia y arquitectura del Convento de San Agustín en Antequera
La única experiencia compartida sobre el Convento de San Agustín se centra en su valor histórico y arquitectónico. Se explica que el antiguo convento fue destruido durante la Guerra Civil y que hoy lo que permanece es la iglesia, levantada en el mismo emplazamiento original. A lo largo de tres siglos, el edificio ha ido incorporando distintos estilos, desde el mudéjar y el manierista hasta el gótico, lo que le da un carácter singular. Un detalle llamativo es su fachada, presidida por una balconada que le confiere “más un aspecto de palacete que de iglesia”, un matiz que ayuda a entender por qué sorprende al pasear por Antequera. En el interior destaca la capilla mayor, decorada con óleos dedicados a la vida de San Agustín y un gran lienzo de San Nicolás, que completan el interés artístico del conjunto.