Historia del Convento de la Sagrada Familia y su transformación en albergue
El Convento de la Sagrada Familia, situado en uno de los extremos del paseo de Joan Brudieu, concentra en un solo edificio buena parte de la memoria reciente de La Seu d’Urgell. Los viajeros destacan su origen religioso y recuerdan que sigue estando ocupado por monjas, lo que mantiene vivo su carácter conventual. Al mismo tiempo, se alude a un pasado convulso durante la Guerra Civil, cuando fue tomado por anarquistas, un episodio que añade interés histórico al lugar y ayuda a entender la evolución de muchos inmuebles religiosos en Cataluña. Con el paso del tiempo, el edificio ha encontrado un nuevo uso como albergue, lo que permite a quienes visitan la ciudad alojarse en un inmueble cargado de simbolismo, donde conviven la tradición religiosa, la huella del conflicto y una función actual mucho más abierta y viajera.