Un local histórico en Oviedo con encanto de época
Más allá de los dulces, el propio local de Camilo de Blas cautiva por su aire histórico. Hay quien cuenta que, al cruzar la puerta, el interior “te transportará al siglo pasado”, recordando que la confitería abrió en 1914 en la calle Jovellanos. Otros viajeros resaltan que se conserva el encanto antiguo y lo describen como un sitio precioso, con una presentación muy cuidada del escaparate y un edificio que llama la atención al pasear por el centro de Oviedo. No falta quien sugiere que podría ser casi un museo del dulce, no solo por lo que se vende, sino por la sensación de estar en un comercio de otra época, bien conservado y con mucha personalidad. Incluso se menciona que Woody Allen rodó aquí escenas de la película Vicky Cristina Barcelona, lo que añade un punto cinematográfico a la visita.