Vistas panorámicas desde la columnata de la catedral de San Isaac
Quienes suben a la columnata de la catedral de San Isaac destacan sobre todo las vistas panorámicas de San Petersburgo. La ascensión por la escalera de caracol, de unos 190 peldaños, se describe como un pequeño esfuerzo que se ve recompensado al llegar arriba, donde la ciudad se abre en 360 grados. En invierno, el paisaje se vuelve especialmente fotogénico, con el río Neva congelado y los tejados cubiertos de nieve, una estampa que muchos consideran única en la ciudad. Como resume un viajero, merece la pena subir “para contemplar desde arriba toda la ciudad”, convirtiendo la columnata en uno de los miradores más recomendables de San Petersburgo, especialmente para quienes buscan una perspectiva diferente de sus monumentos y avenidas.