Arquitectura moderna y sostenible del City Hall de Londres
El City Hall sorprende por una arquitectura futurista que se ha convertido en icono de la ribera del Támesis. Diseñado por Norman Foster y su equipo, su forma esférica y asimétrica, casi sin delantera ni trasera, combina cristal y acero para crear un edificio llamativo que destaca entre los rascacielos de la zona. Los viajeros subrayan su carácter ecológico: se presenta como uno de los edificios más sostenibles de Londres, con un uso eficiente de la energía y una concepción pensada para minimizar la exposición directa al sol. Llama la atención su tamaño contenido, unos 45 metros repartidos en 10 plantas, y la manera en que, pese a ello, domina el paisaje urbano. La imagen de modernidad que proyecta encaja con la nueva cara de la ciudad, donde el diseño vanguardista y la conciencia ambiental van de la mano en uno de los ayuntamientos más singulares de Europa.