Atención del personal y trato en Chiringuito Laguna Torrox
Más allá de la cocina, el trato del personal es uno de los puntos mejor valorados en el Chiringuito Laguna Torrox. En una experiencia reciente, a pesar de la decepción con un plato concreto, se subraya que “los camareros nos pidieron disculpas. Fueron unos amores”, destacando su cercanía y educación incluso en momentos complicados, como una reclamación en pleno verano con el local lleno. Esa buena actitud se mantiene también en la gestión de la incidencia, ya que no cobraron las raciones que no estuvieron a la altura. En contraste, se critica al dueño por mostrarse poco receptivo a las quejas y mantener que las almejas estaban como siempre, un detalle que matiza la percepción general del servicio. En conjunto, la sensación es que el equipo de sala se esfuerza por cuidar al cliente, mientras que la gestión podría ganar puntos escuchando más a la clientela fiel de la casa.