Servicio rápido y trato amable del personal
Además del precio, algunos viajeros ponen el foco en el trato cercano del personal y la rapidez del servicio. Anadel subraya que “el chico que hay aquí es encantador y servicial”, un detalle que marca la diferencia en un local de franquicia donde se valora poder pedir, consumir y marcharse sin demoras. Esa combinación de amabilidad y agilidad convierte a este Cien Montaditos en una alternativa cómoda cuando se dispone de poco tiempo, ya sea para un desayuno rápido o para un picoteo improvisado en pleno centro de Santiago de Compostela.