Sala principal, frescos y calidad acústica del teatro Lavarden
Dentro del Centro Cultural Manuel J. de Lavarden, la sala principal sorprende por la combinación de arte y confort. Originariamente destinada a cine, conserva un techo completamente cubierto por frescos de Alfredo Guido, realizados en 1926, donde se representan Palas Atenea, las artes plásticas, las letras, la música y las ciencias. Quien la visita describe ese techo como “toda una maravilla de color y expresividad”, capaz de atrapar la mirada incluso antes de que comience cualquier función. A esto se suma una acústica muy lograda, climatización integral y un sistema de iluminación de última generación que permite acoger conciertos, obras de teatro y conferencias en condiciones técnicas destacadas. El resultado es una sala histórica que se disfruta tanto por su valor artístico como por la comodidad y la calidad de los espectáculos que alberga.