Ataúdes colgantes de Sagada y su tradición funeraria única
En Sagada se conserva una de las tradiciones funerarias más singulares del mundo: los ataúdes colgantes fijados a las paredes de roca del valle. Quien se acerca hasta el Cementerio Colgante descubre un paisaje de montañas y bosques de pinos en el que la muerte se integra en la naturaleza, con vistas que, como se comenta, resultan “alucinantes” incluso en un lugar tan vinculado al descanso eterno. Algunos viajeros explican que todavía hay personas que piden ser enterradas o colgadas en esta zona concreta, lo que refuerza la sensación de estar ante una costumbre viva y no solo ante un vestigio del pasado. Sagada es, además, uno de los poquísimos lugares del planeta donde esta práctica continúa, lo que convierte la visita en una experiencia casi exclusiva y cargada de simbolismo para quien busca sitios insólitos y auténticos en Filipinas.