Tradición, cooperativa local y producción de aceite en Celler Masroig
Más allá del vino, Celler Masroig refleja la vida de un pueblo volcado en la tierra. Gran parte de la población se dedica a la producción vinícola y participa en la bodega, lo que refuerza la sensación de proyecto colectivo y arraigado. Como explican los viajeros, son los propios habitantes quienes han conservado las técnicas y tradiciones de sus antepasados, logrando un producto elaborado con especial precisión y cariño. La experiencia no se limita al vino: la bodega también produce aceite de oliva virgen extra, con la arbequina como protagonista y mediante sistemas mecánicos en frío. Esta doble vertiente, vino y aceite, convierte la visita en una inmersión completa en la gastronomía local del Priorat y aporta un valor añadido a quienes buscan conocer de cerca los productos de kilómetro cero.