Espectáculo de la sombra del Cavall Bernat en invierno
En Cavall Bernat, uno de los grandes secretos que comentan los viajeros es el juego de luces y sombras que se produce en pleno invierno. Entre los meses de diciembre y febrero, en contados días, la silueta de esta formación rocosa proyecta una sombra muy particular que muchos describen como un auténtico privilegio para quien la presencia. La experiencia se vive casi como una pequeña cita con la naturaleza, en la que hay que tener paciencia y saber esperar el momento justo en el que la roca dibuja su perfil sobre el paisaje. Para quienes disfrutan de los fenómenos naturales efímeros y de la fotografía, esta estampa se convierte en un objetivo especial de la escapada a Pollença, una recompensa tranquila para quienes buscan algo diferente más allá del sol y playa típico de Mallorca.