Vistas panorámicas desde el Castillo de San Julián
El Castillo de San Julián se alza en lo más alto de una de las colinas que rodean Cartagena y se convierte en un mirador privilegiado sobre la ciudad y la costa. Los viajeros destacan que, aunque fue un antiguo puesto militar, hoy su mayor atractivo es contemplar Cartagena desde sus murallas y apreciar la ubicación estratégica de la fortaleza. La cercanía de cala Cortina añade un plus al recorrido, permitiendo combinar la caminata hasta la colina con un rato junto al mar. Según cuentan, llegar hasta lo alto «merece totalmente la pena» por la amplitud de las vistas y la sensación de dominar todo el entorno urbano y el litoral desde un solo punto.