El camino hasta la cascada Nam Hu Nwe: aventura entre cementerios, basurero y plantaciones
En la cascada Nam Hu Nwe, lo que más llama la atención a quienes se acercan no es tanto el salto de agua como todo lo que sucede antes de llegar. La ruta se describe como un pequeño viaje iniciático que comienza atravesando un cementerio musulmán y otro chino, donde en ocasiones se puede coincidir con alguna ceremonia local. Después irrumpe una parte menos amable, un gran basurero de olor intenso que hace dudar a más de uno de si continúa por el camino correcto. A partir de ahí el paisaje cambia por completo y se encadena una sucesión de pistas de tierra, plantaciones, colinas que suben y bajan y ríos que hay que cruzar sin dudarlo demasiado. Según comentan Julia y Miguel, al final del trayecto hay que dejar la moto y continuar a pie, subiendo la montaña hasta la cascada, y es entonces cuando uno se da cuenta de que, más que el destino, “lo que más ha molado ha sido llegar hasta allí”. Es una experiencia pensada para quienes disfrutan del trayecto, incluso cuando implica esfuerzo, polvo y algún que otro mal olor de por medio.