Arquitectura de la casa toledana y su patio andalusí
En Casa Toledana, la arquitectura tradicional se convierte en una lección viva de historia y costumbres. Quien la describe destaca que estas viviendas del casco histórico se organizan siempre en torno a un patio central, hoy vestido con jardines de flores y plantas que aportan frescor en los meses más calurosos. Muchas proceden de los siglos XI y XII y conservan una estructura típicamente andalusí, con sótanos abovedados, estancias en torno al patio y yeserías mudéjares que enriquecen salones y alcobas. En la planta alta aparece la clásica casa-corredor o corrala, a la que se accede por una galería y donde los artesonados de madera ponen el broche decorativo. No siempre hubo segundas plantas; a menudo son añadidos posteriores sobre una traza muy antigua. Según recomiendan los viajeros, lo esencial es cruzar el umbral y fijarse en los patios repletos de motivos florales, porque ahí se entiende de verdad el carácter íntimo y acogedor de la vivienda toledana.