Trato familiar y ambiente acogedor en el Palacio San Narciso
Quien se hospeda en el Palacio San Narciso destaca por encima de todo el trato humano. El alojamiento puede no tener grandes lujos, pero los viajeros coinciden en que la calidez compensa cualquier detalle material. El ambiente es cercano, casi de casa de amigos, gracias a la implicación constante de Arantxa, Guzmán y su familia, siempre pendientes de que nada falte y de que todos se sientan cómodos. Como resume uno de ellos, el trato es “excelente, cercano, familiar”, algo que acaba marcando la diferencia frente a otras casas rurales de la zona. Esa sensación de confianza y de ser bien recibido es uno de los motivos por los que muchos repiten estancia año tras año y lo recomiendan convencidos a otros viajeros que buscan un lugar tranquilo donde sentirse como en casa.