Trato cercano y hospitalidad de los propietarios
El trato humano es otro de los grandes atractivos de La Puerta del Perdón. Los propietarios, Pilar y Herminio, son mencionados por su amabilidad, su hospitalidad y su saber hacer, creando un ambiente cercano que invita a regresar. Un viajero explica que la atención de Herminio es “de 10000”, una forma gráfica de expresar hasta qué punto se sienten cuidados durante la estancia. Esta atención personalizada hace que muchos huéspedes se conviertan en clientes frecuentes y que el alojamiento se recuerde no solo por sus instalaciones, sino por la calidez de las personas que lo gestionan.