Arquitectura modernista y secesión vienesa en la Casa Heribert Pons
La Casa Heribert Pons destaca en la Rambla de Catalunya como un ejemplo singular dentro del modernismo barcelonés. Fue levantada entre 1907 y 1909 por el arquitecto Alexandre Soler i March y, aunque presenta rasgos claramente modernistas, los viajeros subrayan que su verdadero interés está en la influencia de la secesión vienesa y en los detalles clásicos que marcan la fachada. Esta mezcla de estilos la convierte en un edificio llamativo para quienes recorren el Eixample en busca de joyas arquitectónicas menos masificadas. Como resume margsand, su promotor era un hombre de Manresa al que “le encantaban los edificio de la Europa Central”, algo que se refleja en la estética sobria y elegante del inmueble. Además, el paso del tiempo ha transformado su uso: de residencia burguesa pasó a oficinas en los años treinta y hoy alberga los despachos del Consejo de Economía y Finanzas de la Generalitat, lo que refuerza su papel como pieza viva del patrimonio urbano de Barcelona.