Arquitectura renacentista de la Casa del Arcipreste en Bérgamo
La Casa del Arcipreste, en la Via Pignolo de Bérgamo, aparece en los relatos de los viajeros como un destacado ejemplo de palacio renacentista en la ciudad alta. Su origen se remonta al siglo XV, cuando fue comisionada por el jurista Benedetto Ghislandi y concebida como residencia para el arcipreste de la cercana catedral, lo que refuerza su importancia histórica dentro del tejido urbano. Más allá del dato cronológico, lo que más llama la atención es su fachada, donde se aprecia la influencia veneciana en recursos decorativos muy singulares. Uno de los aspectos más comentados es “la falsa perspectiva de las ventanas de la planta baja” y la cuidada policromía que imita el mármol, detalles que convierten el edificio en una parada interesante para quienes disfrutan fijándose en la arquitectura y en los juegos visuales típicos del Renacimiento italiano.