Arquitectura ecléctica y detalles decorativos de la Casa de Tomás Allende
La Casa de Tomás Allende fascina por una arquitectura ecléctica que combina distintos estilos con una clara inspiración española. El edificio, obra del cántabro Leonardo Rucabado a comienzos del siglo XX, llama la atención por su potente presencia en la plaza de Canalejas y por un sinfín de detalles decorativos que invitan a mirarlo con calma. Quien se detiene ante su fachada destaca especialmente el torreón, el balcón de madera que sobresale en el lateral y las vidrieras que llenan de color los ventanales. También resultan muy singulares los relieves en cerámica policromada del torreón, las figuras animales en las esquinas de los bajos y la puerta principal, profusamente ornamentada. Como resume una viajera, es “una auténtica belleza que no tiene desperdicio”, un ejemplo perfecto de cómo un antiguo bloque de viviendas puede convertirse en uno de los edificios más fotogénicos del centro de Madrid.