Historia y función institucional de la Casa de la Villa
La Casa de la Villa aparece en los relatos de los viajeros como un edificio clave para entender la historia institucional de Madrid. Nació en el siglo XVII con la idea de ser cárcel de la villa, pero el rápido crecimiento de la ciudad llevó a transformarla en sede del consejo municipal. Se comenzó a construir hacia 1645 y se tardó más de cincuenta años en concluirla, un dato que refleja la envergadura del proyecto. En su interior se distribuyen distintos salones con funciones representativas, desde el salón de plenos, donde el alcalde y los concejales celebran las sesiones abiertas al público, hasta el salón de recepciones, donde se guarda la custodia que procesiona en el Corpus Christi madrileño. Aunque ya no es la sede oficial del Ayuntamiento, aún acoge plenos y actos institucionales, lo que la mantiene viva como símbolo del gobierno de la ciudad.