Dulces irresistibles y manzanas caramelizadas gigantes en Carousel Fine Candy
Los viajeros describen Carousel Fine Candy como una tentación difícil de esquivar en el Fisherman’s Wharf de Monterey. La tienda impacta primero por su aspecto, con una decoración muy llamativa, llena de cuadros y colores intensos que crean una sensación de caos visual, pero también de diversión. Sin embargo, el auténtico reclamo son sus famosas manzanas cubiertas de chocolate y azúcar, de tamaño descomunal y tan contundentes como golosas. Quien las prueba reconoce que pueden ser un auténtico lío a la hora de comer, pero también admite que “valen la pena”, sobre todo para quienes disfrutan de los antojos dulces sin demasiados remordimientos. Carousel Fine Candy se presenta así como una parada muy apetecible para darse un capricho azucarado durante un paseo por el muelle.