Alojamiento rústico y sin electricidad en Carolines Secret Resort
Más allá de las vistas, el tipo de alojamiento en Carolines Secret Resort resulta muy básico y con un punto aventurero. Las habitaciones están abiertas, sin ventanas, lo que da una sensación de contacto directo con el entorno, pero también resta confort y privacidad. El acceso se realiza por unos puentes que se describen como tambaleantes, lo que añade cierta dosis de incertidumbre al desplazarse, especialmente de noche. Aunque los baños están totalmente equipados, el conjunto funciona sin electricidad y la iluminación depende de una lámpara que cuelga de la cama. Este estilo rústico, casi de refugio improvisado frente al mar, puede atraer a quienes buscan una experiencia diferente, pero no encaja con quienes esperan las comodidades habituales de un resort al uso.