Historia de Jacob Frank Woodyard y su legado en Monterrey
La Capilla Woodyard remite directamente a la figura de Jacob Frank Woodyard, un norteamericano que llegó a Monterrey invitado por Giles para colaborar en la construcción del puente San Luisito, destinado a unir el norte con el sur de la ciudad y destruido posteriormente por una inundación del río Santa Catarina. A partir de esa primera experiencia profesional, encontró en Monterrey un entorno laboral propicio y decidió fijar allí su residencia. Según se cuenta, no se limitó a un solo proyecto, sino que dejó una huella notable en la arquitectura local con obras como la Casa Holck y la Compañía Telefónica y telegráfica Mexicana, entre otras edificaciones relevantes. Su historia personal y profesional queda finalmente sintetizada en este rincón del cementerio, donde su capilla-mausoleo funciona como recordatorio de la etapa de expansión urbana e industrial de la ciudad y de la presencia de ingenieros y constructores extranjeros que contribuyeron a moldear el paisaje de Monterrey.