Historia y devoción en la Capilla del Patrocinio de Triana
En Triana, la Capilla del Patrocinio aparece ligada a una fuerte tradición devocional y a un origen casi legendario. Los viajeros destacan que en el lugar donde hoy se levanta el templo existía un pozo en el que apareció una imagen de la Virgen con el Niño, hecho que marca el carácter espiritual del espacio. El edificio cuenta con dos capillas muy diferenciadas, una del siglo XVIII y otra del XX, lo que permite apreciar la evolución histórica del culto en este rincón del barrio. La capilla central acoge al célebre Cristo de la Expiración, mientras que en la pequeña capilla a la derecha, a la que se accede bajando unos escalones, se venera a la Virgen del Patrocinio. Para muchos, el trayecto hasta aquí se justifica por completo, ya que, como resume una viajera, no está de paso y hay que desplazarse a propósito, pero ver al Cristo “vale la pena”.