Arquitectura singular y ubicación panorámica de la Capilla de Sant’Antoni
La Capilla de Sant’Antoni, construida en 1900 según indica su propia fachada, queda algo eclipsada por la cercana iglesia de la Anunciación y del Rosario, pero los viajeros destacan que tiene una personalidad propia. Su fachada-campanario es el elemento más llamativo del conjunto y actúa casi como una carta de presentación visible desde distintos puntos del pueblo. Levantada sobre un pequeño promontorio, la capilla disfruta de varias terrazas desde las que se obtienen vistas abiertas del entorno, descritas como “chulísimas” por quienes se acercan hasta aquí. Más que un templo de uso diario, se percibe como un lugar especial que solo se abre en contadas ocasiones, lo que refuerza su aire recogido y algo solemne. El acceso por las escaleras, donde se encuentra además un discreto homenaje a los caídos en las guerras por Francia, completa la sensación de pequeña joya local que combina devoción, memoria histórica y un emplazamiento muy fotogénico.