Cuadros y significado religioso en la Capilla de San Julián
En la Capilla de San Julián, los viajeros se fijan sobre todo en la presencia de tres cuadros que resumen su carácter devocional e histórico. Esta pequeña capilla, que da acceso a la sacristía, está bajo la advocación de San Julián, representado en una pintura donde se muestra la aparición de la Virgen al obispo. El relato recuerda que su elección se remonta al voto del cabildo eclesiástico y civil durante una epidemia del siglo XVII, cuando se invocó a San Julián, obispo de Cuenca, como protector de la ciudad. Además de esta escena, destacan la representación de la Virgen de la Cinta, también llamada Virgen encinta, y el lienzo del Convite del fariseo, donde María Magdalena besa y limpia los pies de Cristo. Con este conjunto, la capilla combina arte religioso y memoria de un momento crítico para Málaga, lo que convierte la visita en una experiencia breve pero cargada de simbolismo.