Arte sacro y capilla visigótica de San Fructuoso en Braga
La Capilla de San Fructuoso interesa especialmente a quienes disfrutan del arte sacro y de la historia del cristianismo temprano. Aunque se la conoce como capilla, los viajeros explican que en realidad se trata de una iglesia que conserva en su interior la capilla visigótica original, datada entre los siglos V y VI, lo que la convierte en un testimonio poco frecuente de esta época en Portugal. Además del valor histórico de la construcción visigótica, se subraya la riqueza artística del conjunto, con un altar mayor muy ornamentado, capillas laterales cuidadas y una sacristía en la que destaca una gran custodia dorada. Como resume Efraim, es “muy interesante para los amantes del arte sacro por su antigüedad”, y una parada recomendable para quienes sienten curiosidad por el arte religioso y la evolución de los templos cristianos en el norte de Portugal.