Arquitectura renacentista y detalles artísticos de la Capilla de la Presentación
En la Capilla de la Presentación de la catedral de Burgos destaca una arquitectura plenamente renacentista, firmada por Juan de Matienzo y levantada entre 1519 y 1524 por encargo del canónigo Gonzalo Díaz de Lerma. Los viajeros subrayan su parentesco con la monumental Capilla del Condestable, de la que toma inspiración, y llaman la atención sobre la espectacular linterna octogonal que corona el espacio, rematada por una bóveda estrellada calada que inunda de luz el interior. También se valora la riqueza escultórica del conjunto funerario: el gran protagonista es el sepulcro del fundador, con su estatua yacente en alabastro blanco obra de Felipe Bigarny, rodeado de otros enterramientos familiares de estilos gótico-renacentista y plateresco. La presencia de un Cristo yacente tallado en madera y de una delicada talla de la Virgen con el Niño completa un espacio que muchos perciben como una pequeña joya escondida dentro del recorrido por la catedral.