Servicio cercano y presencia del chef en sala
Más allá de la cocina, en Capet se valora mucho la atención al detalle en el servicio. Quien lo conoce resalta una atención precisa, consistente desde la primera cerveza hasta el último plato, que refuerza la sensación de estar en un restaurante cuidado y bien llevado. Destaca también la figura del cocinero, Gonzalo Álvarez, que se mueve con naturalidad entre la cocina y la sala, y en ocasiones se acerca a la mesa para compartir impresiones. Esa presencia tímida pero cercana transmite la sensación de que el chef disfruta con el comensal la magia de su propuesta, aportando un toque humano que muchos recuerdan al hablar de este lugar.