Capela de São Pedro en el Via Crucis del Monte Espinho
La Capela de São Pedro aparece en las experiencias de los viajeros como una parada singular en el último tramo de la escalinata que asciende al santuario de Bom Jesus do Monte, en el Monte Espinho. Se valora sobre todo su ubicación casi en la cima y el hecho de formar parte del vía crucis, pero con una personalidad propia. A diferencia de otras capillas del conjunto, se destaca que es de planta rectangular porque fue reconstruida más tarde, en 1839, lo que la hace distinta dentro del recorrido devocional y arquitectónico. En su interior, la atención se centra en la talla de san Pedro, representado con su atributo más reconocible, la llave del cielo que simboliza el acceso al paraíso, un detalle que añade un componente simbólico muy claro a la visita. Según comentan quienes suben por la escalinata, esta pequeña capilla funciona casi como antesala del santuario y como un punto final muy significativo del camino espiritual del Monte Espinho.