Arquitectura barroca y entorno de la Capela de São Pedro en Guarda
Quienes se acercan a la Capela de São Pedro la describen como una pequeña joya barroca en pleno casco histórico de Guarda. Más que un templo monumental, se trata de una ermita de proporciones recogidas, situada a pocos pasos de la Torre Ferreiros, en la confluencia del Largo São Pedro y la Rua Serpa Pinto, lo que la convierte en una parada natural durante un paseo por la zona amurallada. Llama la atención su sencillez exterior, muy acorde con el estilo tradicional portugués, en el que destacan los muros blancos rematados por recercados de granito que enmarcan vanos y esquinas. Como comenta Lala, es “una pequeña iglesia barroca, cuyo aspecto exterior es bastante sencillo, en el que únicamente destacan los recercados de granito sobre los muros blancos de su fachada”. También se menciona el pequeño campanario lateral, igualmente de granito, y su planta rectangular de nave única, aunque el interior no siempre está accesible al visitante.