Arquitectura singular de la Capela de Santa Maria Madalena en el Monte Espinho
En la ruta de la Vía Sacra del Monte Espinho, la Capela de Santa Maria Madalena destaca por una arquitectura distinta al resto de capillas del conjunto. Quien la visita subraya que, frente a otras construcciones de planta hexagonal, esta capilla presenta una planta rectangular y una ubicación muy particular, ya que aparece parcialmente embebida bajo la gran escalinata casi en la cima del santuario de Bom Jesus do Monte. Ese juego entre la pendiente, los peldaños y el pequeño templo crea una imagen muy característica dentro del recorrido devocional. En el exterior, una inscripción recuerda su reconstrucción en 1839, detalle que ayuda a situar históricamente el edificio y su conservación. El interior está presidido por la escultura de María Magdalena, que completa la experiencia arquitectónica con un punto de recogimiento espiritual en uno de los tramos finales de la subida.