Historia y simbolismo del Camino de los Espíritus en las tumbas imperiales de Pekín
El Camino de los Espíritus en Pekín se presenta como una solemne avenida ceremonial de unos siete kilómetros que conducía a las tumbas imperiales. Los viajeros destacan que todo comienza en la gran Puerta Roja, con tres arcos, de los cuales solo el emperador podía cruzar el central, y continúa tras el llamado Pabellón de las Estelas, donde arranca el tramo más emblemático. A lo largo del recorrido se suceden 36 estatuas de piedra que representan a funcionarios y a una cuidada selección de animales, tanto reales como mitológicos, como el xiechi o qilin, descrito como una bestia “medio ciervo medio vaca sin definir”. Doce parejas de animales y seis de figuras humanas custodian este Camino Sagrado por el que únicamente pasaba el cuerpo de los emperadores camino de su reposo eterno. Según se cuenta, las figuras sentadas descansan mientras sus compañeras en pie montan guardia, alternándose durante la noche para proteger la vía. Una viajera resume la sensación de la visita al afirmar que fue “un camino que disfruté”, condensando la mezcla de admiración histórica y atmósfera legendaria que envuelve este lugar.