Sensación de estar dentro de un museo viviente en la Cámara de Audiencia
Varios viajeros coinciden en que la Cámara de Audiencia no solo se mira, sino que te hace sentir observado. El juego de vitrinas y cristales provoca la sensación de ser uno mismo “una pieza de museo”, casi expuesto a futuras miradas. Esa inversión de papeles, en la que el visitante se percibe dentro de la vitrina, añade una capa muy particular a la visita al palacio: no solo se contempla la historia, también se toma conciencia de formar parte de ella.