Tiendas históricas, chocolaterías y galerías de arte en la calle Petritxol
Según los comentarios de los viajeros, uno de los grandes atractivos de la calle Petritxol es la concentración de comercios con sabor auténtico. En muy pocos metros se suceden chocolaterías tradicionales donde disfrutar de un chocolate con churros o dulces típicos, pastelerías con encanto y tiendas especializadas. A esto se suman galerías de arte centenarias, como la veterana Sala Parés, abierta desde 1840, que aportan un toque cultural muy marcado. Como explica una viajera, es una calle que puede hacerse eterna porque “debes parar, obligatoriamente, en cada uno de sus emblemáticos locales”. Esta combinación de gastronomía dulce, comercio histórico y arte convierte la visita en una experiencia sabrosa y cultural al mismo tiempo, muy distinta a la de otras calles comerciales más convencionales de la ciudad.