Una calesita artesanal convertida en patrimonio cultural de Rosario
En el Parque Nacional a la Bandera, esta calesita artesanal es un símbolo vivo de Rosario más que un simple juego infantil. Está gestionada por la familia Dalmazo, que heredó el oficio del padre, dedicado desde los años noventa a fabricar y mantener calesitas junto a un pequeño equipo de artesanos. Ese trabajo manual y continuado le da un aire auténtico y entrañable, reforzado por el reconocimiento oficial: las calesitas de la ciudad fueron declaradas patrimonio cultural e histórico, con apoyo específico para su conservación y restauración. Cada vuelta resume una tradición que la ciudad ha decidido proteger.